El programa municipal Coslada Juega en Verano ha cubierto este año el 100% de las solicitudes presentadas dentro del plazo, con un total de 4.760 plazas ocupadas entre finales de junio y comienzos de septiembre. El dato se ha dado a conocer durante la visita que este viernes han realizado el alcalde, Ángel Viveros, y el concejal de Política Territorial y Educación, José Sousa, a las actividades que se desarrollan en el CEIP Torres Quevedo.
En total, el Ayuntamiento ha recibido 1.257 solicitudes para las once semanas de funcionamiento del programa, que comenzó el pasado 22 de junio y se prolongará hasta el 4 de septiembre. La cobertura íntegra de la demanda vuelve a situar este servicio como uno de los principales recursos municipales para facilitar la conciliación durante el periodo estival. En el colegio Torres Quevedo participan esta semana 155 menores.
Un servicio que combina ocio educativo y conciliación
Coslada Juega en Verano ofrece actividades dirigidas a niños y niñas del municipio basadas en el juego, la convivencia y el aprendizaje. Además, mantiene distintas modalidades horarias para adaptarse a las necesidades de las familias.
Este año se han ofertado 647 plazas con acogida desde las 7.00 horas y desayuno, 2.583 plazas con jornada hasta las 16.00 horas y servicio de comedor, y otras 1.530 plazas en horario de mañana, de 9.00 a 14.00 horas.
Durante junio y julio la actividad se reparte entre los colegios Blas de Otero, El Olivo, Torres Quevedo, Villalar y William Shakespeare. En agosto y hasta el 4 de septiembre continuará en los centros El Olivo y Villalar.
El programa también mantiene medidas específicas de inclusión. En esta edición se han atendido las 25 solicitudes presentadas para alumnado con necesidades educativas especiales mediante profesionales especializados. Asimismo, se han ocupado 284 plazas correspondientes a menores con acceso gratuito al servicio de comedor según los criterios establecidos por la Comunidad de Madrid.
Por quinto verano consecutivo, el servicio contará además con personal de enfermería durante el mes de julio, integrado en el equipo del CEIP Blas de Otero para atender a los menores que requieren seguimiento sanitario durante su participación en las actividades.
Durante la visita, el alcalde aprovechó para reclamar una mayor implicación del Ayuntamiento de Madrid con las familias residentes en el desarrollo urbanístico de El Cañaveral, señalando que algunos menores participan en este programa municipal pese a pertenecer administrativamente a la capital. Por su parte, el concejal de Educación destacó la consolidación de una iniciativa que se desarrolla desde 2001 y que el Ayuntamiento mantiene como uno de sus principales recursos de apoyo a las familias durante las vacaciones escolares.





