lunes, 4 marzo 2024

Coslada, su historia y más datos

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Coslada en datos2023

Coslada es un municipio de España ubicado en el Corredor del Henares, al este de la Comunidad de Madrid a la cuál pertenece.

Sus límites han ido variando históricamente, lindaba con poblaciones algunas de ellas hoy desaparecidas (Rejas, Torrejoncillo, Ambroz) y otras absorbidas por el municipio de Madrid (Vicálvaro, Canillejas, Barajas, entre otras). Hoy limita con los municipios de Madrid y San Fernando de Henares.

Coslada está bañado por el río Jarama, en cuyo margen derecho se asienta, y un pequeño afluente ya inexistente, el arroyo de Teatinos. Conforma una sucesión urbana con San Fernando de Henares, en un cruce de caminos a la salida noreste de Madrid, entre las autopistas A-2, M-40 y M-45.

La Mujer de Coslada, de Antonio López
La Mujer de Coslada, de Antonio López

El punto más alto del municipio se encuentra en el parque del Cerro y es el vértice geodésico: «Canteras de San Fernando» con una altura de la base del pilar de 656,9 metros. El punto más bajo se encuentra cerca del hospital Asepeyo en la orilla del río Jarama: 556,9 metros. De este modo la diferencia entre los dos puntos extremos es de exactamente 100 metros.

Uno de los grandes orgullos de Coslada es la cantidad de zonas verdes que posee. Con más de 2.000.000 de m2 de zonas verdes, tiene una envidiable proporción entre extensión/m2 que la convierte en uno de los municipios con más zonas verdes por habitante de toda la Comunidad de Madrid.

En Coslada se ubica el Puerto Seco de la Comunidad de Madrid, lo que la convierte en un punto estratégico. La mayoría de las empresas de transporte de mercancías importantes que operan en España tienen sucursal en Coslada. El otro gran activo económico de Coslada es su proximidad con el Aeropuerto Internacional de Barajas.

FAQs

  • ¿Cuántos habitantes tiene Coslada?
    Coslada tiene 80.596 habitantes según el INE del 2022
  • ¿Cuál es la extensión de Coslada?
    Coslada tiene una extensión de 12,03 km², calificado en su totalidad como terreno urbano. (Fuente: Ayuntamiento de Coslada)
  • ¿Cómo es el clima en Coslada?
    El clima de Coslada es mediterráneo continentalizado y está muy influido por las condiciones urbanas y por su situación dentro de la Meseta Central. Los inviernos son fríos, con temperaturas inferiores a los 6°C, heladas nocturnas y nevadas ocasionales. Los veranos son calurosos con medias en torno a los 26°C y con máximas que a veces superan los 37°C. La oscilación diaria es importante en la periferia urbana, pero se ve reducida en el centro de la ciudad por el efecto antrópico. Las precipitaciones anuales son inferiores a 450 mm y se concentran en las estaciones de otoño y primavera, cuando el clima es más agradable, siendo menos frecuentes en invierno y verano. Ver temperatura actual
  • ¿Cómo se llaman los de Coslada?
    El gentilicio utilizado para la gente que vive o es natural de Coslada es cosladeño ó cosladeña.
  • ¿Cuándo son las fiestas de Coslada?
    Las fiestas en honor a la patrona de Coslada, la «Virgen del Amor Hermoso», se celebran el segundo lunes de junio. Durante toda la semana se instala la feria en el recinto ferial con conciertos y otras actividades de ocio.
  • ¿Cuántos barrios tiene Coslada?
    Casco. Barrio del Puerto. El Esparragal. La Colina. Las Conejeras. La Espinilla. Ciudad 70 ó Ciudad San Pablo. Valleaguado. Barrio de la Estación.
  • ¿Cuál es la densidad de población de Coslada?
    La densidad de población de Coslada es de 6.900 habitantes por Km²

Historia de Coslada
Desde siglo XI

Son escasos los documentos y estudios existentes sobre Coslada. Para acercarnos algo a su historia hay que recurrir al libro titulado “Coslada, su vida e historia, siglos XI al XX” (1982), cuyo autor, don Emilio Martín Encinas, fue Secretario del Ayuntamiento. Más actual es el trabajo del Catedrático de Historia Aurelio García López para el libro “Coslada”, editado en 1998.

La documentación sobre Coslada que se conserva en archivos locales y nacionales es escasa. Para completar estas amplias lagunas de información ha habido que recurrir a fuentes parroquiales, y a documentación municipal, si bien esta última es inexistente hasta muy avanzado el siglo XVIII. 

Archivo parroquial de la Iglesia San Pedro y San Pablo de Coslada
Libros del Archivo Parroquial de la Iglesia de San Pedro y San Pablo de Coslada. Foto de Oscar Masats del libro «Coslada» (A. García López)

De Coslada sabemos por varios historiadores que sólo consta su existencia de modo cierto desde la Baja Edad Media, cuando aparece como una aldea de la jurisdicción de Madrid, en una meseta al saliente o en árida llanura.

En su obra «Repoblación de Castilla la Nueva», el profesor don Julio González González señala que Coslada, dentro del Alfoz de Madrid, ya aparecía documentada en el año 1273.

Se han encontrado restos arqueológicos prehistóricos en lo que hoy es Coslada, destacando el recientemente destruido yacimiento arqueológico de El Calvario (cuya protección como BIC fue primero aprobada y después retirada).

1. Inicio o fundación del poblado de Coslada

Según don Antonio Cantó Tellez, autor de «Guía de la provincia de Madrid», Coslada se fundó poco después de fijarse la corte en Toledo, y si esto fue por el año 1087, por otros datos y antecedentes deducimos que por esta fecha ya estaría iniciada su existencia, aunque no estuviera documentada, …«y que el caserío o poblado que la constituyera desde su origen, como pasara con Rivas, Barajas, Rejas u otros similares sería conquistado antes como estos dichos y otras que también existían antes de la reconquista; pero que Coslada, ser un poblado, caserío o entidad de escasa importancia no destacó en el nombre a estos efectos, aunque a otros efectos figurara…».

Libro de Antonio Cantó Téllez - Guía de la Provincia de Madrid. 1958
Libro de Antonio Cantó Téllez – Guía de la Provincia de Madrid. 1958

Desde el año 713, en que las tropas de Tariq llegaron a estas tierras en persecución de los visigodos y judíos que huían tras la toma de Toledo para refugiarse en Alcalá, hasta 1083, en que Alfonso VI las incorpora a la Corona de Castilla, no se ha encontrado noticia alguna sobre el pueblo.

El historiador catedrático don Julio González González, señala en su obra «Repoblación de Castilla la Nueva», que en 1152 ya figuraban como pueblos del Alfoz de Madrid, entre otros Alcorcón, Ambroz, Carabanchel, Cararubuelos, Coslada, Fuencarral, Fuentelfresno, Fuenlabrada, Getafe, Humanejos, Las Rozas, Torrejón de la Calzada, Vallecas, Vicálvaro y Villaverde, si bien nada dice de estos pueblos cuales estuvieran ya documentados. Análogamente, dice que los términos más próximos a Madrid estaban orientados a la vida en el campo, y añade «los del Alfoz, muy probablemente eran de la época musulmana» (pág 271).

Emilio Martín Encinas dice en su libro que, la calzada que discurría por el Puente de Viveros y éste, ya existían en la Edad Media, antes del siglo X, se puede suponer con algún fundamento, al mencionarse a Coslada en el siglo XI, que ya hubiera habitantes en el núcleo antiguo, independiente del lugar de Viveros ya despoblado y algún albergue más diseminado en la pista Senda Galiana (Cañana Real) que viene desde Mérida, Toledo, Aranjuez hasta Titulcia, pasando por Coslada (tierras), siguiendo a Alcalá, Guadalajara, Sigüenza, Calatayud, hasta las Galias.

2. Sobre el origen del nombre de Coslada

El origen del nombre de Coslada es difícil de determinar y tiene muchas interpretaciones. La más extendida indica que tiene relación con las sílabas que forman la palabra:

  1. COS: frase latina registrada por Plinio el Viejo, Cayo Plinio Segundo, escritor erudito militar romano (23-79). Mandó un cuerpo de caballería y en el año 67 fue enviado de procurador a Hispania. Esta frase latina, COS, equivale a piedra dura para las distintas aplicaciones, pedernal o para fundir o pulimentar. Piedra de amolar también.
  2. LADA: en botánica, jara, arbusto que en España existen la mayoría de las especies en el centro, llamándose también estepa en algunas regiones.

Emilio Martín Encinas cuenta que, la tierra donde nació Coslada era estepa y jarales principalmente; por lo tanto, a la piedra del buen pedernal, Cos, se le agregó sin duda, la frase Lada, para terminar con la palabra Coslada.

Otra teoría, de Aurelio García López, dice que la etimología de Coslada significa COS-pedernal y LATE-extenso. Es por ello, que las canteras de abundantes de yeso o pedernal han podido darle nombre (se cree que ya podían ser utilizadas en tiempos de los romanos).

En la obra Toponimia Prerrománica Hispania, de Ramón Menéndez Pidal, se dice sobre el origen de este nombre: «Coslada contiene el nombre céltico coslo, cosla, avellana, usual en la toponimia: Villa Coslus y Villa Cosla se llama en los documentos de los siglos IX y X al pequeño lugar de Coole, en el departamento francés de Marne; Coslumnus, en documentos medievales, es el nombre antiguo del moderno Coulo, en el departamento de Yonne, y también del lugar alemán de Kusel, en el obispado de Mainz. En nuestro caso, el sufijo de Coslada es románico, comp. Rebollada (Oviedo varios), Rebollada (Lugo), lativo en asturiano y de mucho uso: Pumara, Pumar, Pomar, Pumareda.» Por lo que la palabra Coslada significaría algo así como huerto de avellanas.

3. Coslada hasta el siglo XVI

Con la toma de la fortaleza musulmana de Alcalá-en Ar, Coslada y las demás tierras de Alcalá son donadas por Alfonso VII a la mitra Toledana, en recompensa por la intervención del arzobispo de Toledo, Don Bernardo, en esa acción guerrera y, en general, por su labor a lo largo de toda la Reconquista.

Comienza aquí lo que será una de las constantes de la historia de Coslada: ser siempre una tierra de propiedad de un señor, bien fuera noble o terrateniente que las arrendaba a los agricultores.

Una de las primeras referencias concretas que existen data del tiempo de Fernando III el Santo (1230-1252), en la que se menciona que COSLADA pertenece al sexmo de Vallecas, uno de los tres en que se dividía Madrid, junto a Aravaca y Villaverde.

Desde la segunda mitad del siglo XV, personajes influyentes que residían en Madrid empezaron a adquirir sus propiedades y señoríos en los sexmos, lo que se va a convertir en costumbre durante la Edad Moderna. Señores, hidalgos y miembros de la oligarquía de Madrid se interesan por incrementar su patrimonio adquiriendo propiedades en los pequeños lugares que rodean la villa de Madrid.

La primera presencia señorial en Coslada se remonta a 1472, cuando se daba como merced a don Juan de Luján, maestre del rey Enrique IV, el lugar de Coslada, junto con los términos de Carrascalejo, La Matilla y el Negralejo, ya que seguían siendo lugares de Realengo o Reales (Coslada Real).

Unos años después, en 1486, se vendían algunas propiedades de Coslada, para hacer la plaza de Salvador de Madrid, donde se halla la iglesia de este nombre.

A finales del siglo XV Coslada ya cuenta con una cierta organización administrativa y eclesiástica. 

Con la llegada de los Reyes Católicos se funda la llamada Hermandad, especie de milicias destinadas a perseguir y acabar con el bandolerismo que azotaba los caminos y pequeños pueblos como el de Coslada que, cuando Cisneros funda el colegio mayor de San Ildefonso, era poco más que unos caseríos situados a media legua del Jarama.

4. El siglo XVI

Desde las fechas anteriores no hemos encontrado más noticias hasta el año 1520, en el que se recogen datos sobre la colaboración de Coslada en la formación de lanzas en la lucha comunera de Castilla.

Cuando Felipe II, en 1561, instaura la capitalidad en Madrid, imprime un gran impulso a toda la comarca, fomentando las rutas que comunican con ella, que para COSLADA, se centran en el camino Real de Manzanares.

En el año 1566, y según fuentes parroquiales, el 6 de noviembre de dicho año, en la parroquia de San Pedro (iglesia parroquial de Coslada) fueron confirmados 54 feligreses, una buena parte del poblado inicial de Coslada y otros de Ambroz, Viveros, Rejas, Torrejón del Jarama y San Cristobal, entre los cuales algunos de apellidaban Coslada, como Diego de Coslada, Andrés de Coslada, etc.

En 1576, las Relaciones Topográficas de Felipe II describen que Coslada figuraba como aldea de la jurisdicción de Madrid, acudiendo allí para los repartimientos y para apelar pleitos a la Chancillería de Valladolid, a 30 leguas. Pertenecía al arzobispado de Toledo y arciprestazgo de Madrid y en su parroquia se veneraba a San Pedro y San Pablo. La iglesia era exenta, y junto a ella se agrupaban algunas casas, unas con techo de paja y otras de tierra cubiertas con madera y encima teja, en las que vivían entonces 30 vecinos o familias, que fueron disminuyendo: “Todos campesinos menos dos, padre e hijo, que presumían de hidalgos, pero sin poder probarlo”.

Coslada no tenía molino propio, debiendo desplazarse al de Torrejoncillo de la Ribera, que era propiedad del Conde de Barajas, al que pertenecían también la ribera, los peces y las anguilas del río. Tampoco las tierras eran de sus habitantes, sino del noble que las arrendaba, disponiendo que el trigo y cebada producidos se llevase a Sevilla para posteriormente embarcarlo a un navío y hacerlo llegar a las Indias. De allí vendría cargado de riquezas con destino a las arcas nacionales, de las que una pequeña parte redundaría en su beneficio. La paja sobrante iba destinada a Madrid. También tenían un poco de ganadería lanar y algo de caza. La leña, por el contrario, escaseaba, debiendo ir a buscarla al Real de Manzanares, a ocho leguas.

Florecimiento y declive

A pesar de todo, conoció un cierto florecimiento económico y demográfico que sería breve, según se deduce de los libros parroquiales, que se conservan desde 1584. Su declive se debe, al igual que el resto de las poblaciones de dicha época, al azote de la peste y otras epidemias, unido a las guerras estériles que se desarrollaron durante todo el siglo XVII.

Se producen asentamientos agrícolas. No así ganaderos, a pesar de que ya la Cañada Real Merina pasaba por Coslada. Y a pesar de una incipiente presencia comercial, sigue siendo un municipio de pocos recursos económicos que no favorecen el crecimiento de la población.

Coslada siempre estuvo muy vinculada al puente de Viveros, como punto estratégico de comunicación entre Madrid y Alcalá de Henares. Este puente y su conocida venta (el actual barrio de la Estación) siempre fueron un punto de conflicto. La aparición de personas muertas en las inmediaciones hizo que se convirtiera en una zona muy insegura y peligrosa. Varias familias de moriscos vinieron a asentarse en la venta de Viveros y fueron los mesoneros que tan bien supo retratar Quevedo en su ‘Buscón’.

5. El siglo XVII

En el siglo XVII empeoró la situación para la población de Coslada, hubo una disminución de vecinos de más del cincuenta por ciento con relación al siglo anterior. En 1643 había catorce vecinos y en 1694 su número ascendía solo a ocho.

Coslada se convierte en un señorío laico ante tal penuria económica y demográfica. El señorío consistía en la privatización de un territorio o villa en la que los moradores quedaban sujetos a la autoridad de un señor jurisdiccional y obligados a prestaciones económicas y personales.

En el reinado de Felipe IV, la corona intentó vender las jurisdicciones de realengo, entre ellos a Coslada, para pagar los préstamos bancarios. Se vendían los lugares de realengo con sus penas de cámara y demás rentas jurisdiccionales.

El primer señor de Coslada fue don Dermesio O´Sullivan Bear, conde de Biraven. Los condes de Biraven pertenecían al clan de Berehaven, que tuvieron que exiliarse de Irlanda a La Coruña tras la derrota irlandesa de Kinsale en 1602. Don Dermesio había realizado préstamos a la Monarquía desde 1630 y en 1648 ya había sido recompensado con la Villa de Valdeaveruelo, enajenada de la ciudad de Guadalajara.

En 1655 el conde Biraven compra la jurisdicción del lugar de Coslada que, sin duda, tuvo que ser una mala inversión, pues se encontró con un lugar con escasa población y en decadencia. Se cree que lo vendió a los pocos años de hacerse con su posesión.

Se desconoce a quién pasó el señorío de Coslada en el período de las últimas décadas del siglo XVII, prevaleciendo la hipótesis de que posiblemente fuera vendido a los marqueses de Estepa y condes de Barajas, que se titulaban señores de Coslada hacia la segunda mitad del siglo XVIII. 

6. El siglo XVIII

Con el inicio del siglo XVIII, ya se sabe que Coslada contaba con cierta autonomía, contaba con Ayuntamiento propio, pero no se conserva su archivo. Éste fue incendiado por las tropas austriacas del general Conde Starhemberg cuando huían del ejército franco-español, tras la derrota en la batalla de Villaviciosa (10 de diciembre de 1710). Asimismo, fue quemado y destruido parte de un caserío en una colina durante esta Guerra de Sucesión.

Coslada también fue lugar de refugio de algunos consejeros huidos de la Corte con la entrada en ella del archiduque Carlos, dos de ellos fallecieron en Coslada.

Los señores de Coslada en el siglo XVIII eran los marqueses de Estepa. En 1763, el conde de Paredes fue nombrado para el cargo de concejal de alcalde en el concejo de Coslada, y en 1778 pretendió la adjudicación del lugar de Coslada, pues mantenía que le pertenecían el lugar de Coslada, Matilla y Negralejo. Los marqueses de Estepa mantuvieron el señorío de Coslada hasta el siglo XIX.

El catastro del marqués de la Ensenada en 1751 aporta un conjunto de datos de singular relevancia sobre Coslada en el aspecto socio-económico. La información que ofrece sobre la historia de Coslada es abundante. La actividad económica de la población sigue siendo el sector primario, en especial, la agricultura.

Según los datos proporcionados por las respuestas del Catastro, en la segunda mitad del siglo XVIII había treintaiún labradores y cinco jornaleros que contaban con veinte mulas, siete jumentos y trece bueyes. Los vecinos apenas disponían de propiedades personales, puesto que sus propietarios eran de los grandes señores y caballeros que residían en Madrid. El concejo municipal disponía de dos solares arruinados, dos prados y tierras de secano que arrendaba anualmente. Disponía de una era de trillar, un edificio del concejo y una taberna que arrendaba anualmente. Con el arrendamiento de las propiedades del concejo se pagaban los derechos señoriales al marqués de Estepa que sumaban unos trescientos veinticinco reales al año. Además de pagar los gastos de las fiestas de San Pablo, patrón de esta villa, y de la organización de las procesiones de Semana Santa que alcanzaban los cuatrocientos treinta reales anuales.

En el año 1773 encontramos el primer documento conservado en el archivo municipal. Se trata de un libro de acuerdos, que sería equivalente a los actuales libros de Plenos, en el que quedan recogidos los acuerdos de los gobernantes del municipio.

La composición del concejo municipal estuvo integrado por cinco miembros hasta finales del siglo XVIII. Eran un alcalde por el estado de noble, otro por el estado llano (ordinario) un regidor, un procurador Síndico General y un alcalde de la santa Hermandad. A las reuniones del concejo que se hacían a «son de campana tañida, como es uso y costumbre», podían asistir el resto de los vecinos de la localidad.

Tras los alborotos del motín de Esquilache (1766), se adoptaron medidas de reforma en los concejos, entre ellas, la creación de nuevos cargos municipales. Los diputados del Común se encargaban de la administración de los abastos, el Síndico Personero se encargaba de actuar cuando el pueblo era agraviado por las autoridades municipales. Se daba una participación social más amplia en los concejos de las ciudades y se limitaba el poder de los regidores vitalicios.

Para la seguridad ciudadana se dividieron las ciudades en cuarteles y barrios. Los cuarteles se vigilaban por magistrados y los barrios por alcaldes.

En 1785, don Mauricio Puygdemón, se encontraba al frente de la parroquia de Coslada. Contestó al interrogatorio que tenían que responder los vicarios generales y curas párrocos sobre su distrito lo siguiente: «Coslada tenía 13 vecinos y 64 personas de ambos sexos. La iglesia era de advocación De San Pedro y San Pablo. Que había 199 álamos y chopos en arroyo que baja de San Cristóbal y pasa por la parte norte del poblado. Que los vecinos, cuando no tienen otros trabajos se ocupan de sacar pedernal de las canteras de su término y conducirlas a Madrid con carros y ganados. Que en cinco años hubo quince nacidos, cinco matrimonios y once muertos. Que hay bastantes cerros, y en ellos canteras de buen pedernal y de piedra de hieso (yeso).»

Referencia a Coslada en el Catastro de Ensenada de 1751
Referencia a Coslada en el Catastro de Ensenada de 1751

7. El siglo XIX

A partir de estos años comienza una paulatina recuperación, experimentando tardíamente el avance demográfico general del siglo XVIII.

A principios del XIX forma un solo término municipal con San Fernando, que le es agregado alrededor del 1818, pero vuelven a separarse pocos años después. Así va creciendo llegando a tener 264 habitantes en 1864, agrupados en 66 vecinos o familias, de las que había 52 votantes que elegían a seis concejales.

De cualquier forma, el tamaño de Coslada es aún muy reducido y en 1875 hay apenas una docena de manzanas en torno a una calle principal. Poco más tarde se construye un pequeño paseo con una hermosa arboleda.

Al acabar el siglo XIX (1899) Coslada cuenta con un pequeño edificio para Casa Consistorial y unas modestas escuelas de primera enseñanza. Sus habitantes llegan a sumar trescientos (309 de hecho y 324 de derecho) y se dedican a una atrasada agricultura basada en el trigo, poca cebada y algún garbanzo.

La ganadería era básicamente lanar y aún había algo de caza. Su contribución era de 10.000 pesetas (8.685 y además 1.351 pesetas). En su término se hallaba el despoblado de Torrejoncillo o Torrejón de la Ribera, caseríos, prados y una alameda.

8. Los siglos XX y XXI

La población anterior se mantuvo hasta 1920, año en el que se cifraba en 312 habitantes. A partir de ese momento hasta 1950, fecha en la que se alcanzan 899 habitantes, si bien el pueblo permanecía prácticamente igual que en 1875.

Durante la Segunda República se realizan algunas mejoras urbanísticas (siendo alcaldesa, la única que ha habido en Coslada, la maestra Petra Sánchez). Por su determinación y acertada gestión llega a Coslada el alumbrado eléctrico (1933) y el teléfono (1935).

Sin embargo, nada que ver con el desarrollo que se va a producir a partir de los años cincuenta y que se acelera a partir de la segunda mitad de la década de los sesenta y de los primeros años setenta, con la puesta en marcha de un plan de urbanismo (uno de los primeros de Madrid), del asentamiento del Polígono Industrial y del importante crecimiento demográfico (en 1950 el censo era de setecientos veintinueve habitantes y en 1970 de trece mil cuatrocientos).

Primera Casa de la Juventud de Coslada, 1979
Primera Casa de la Juventud de Coslada, 1979

Se continúa el desarrollo de Ciudad 70 y se inicia la construcción de los barrios de Valleaguado, la Espinilla, el Plantío y las Conejeras.

En 1979 se celebran las primeras elecciones municipales democráticas

Finca Zulueta.1981

Actual parque y centro La Jaramilla

Plan General de 1985. Integra los diferentes barrios, crea zonas verdes e infraestructuras. Se construyen diez nuevos colegios públicos, un instituto de enseñanza media, dos guarderías municipales y un centro de formación profesional.

Construcción nuevo Ayuntamiento de Coslada 1984
Construcción nuevo Ayuntamiento de Coslada 1984

Se edifican los centros culturales de Ciudad San Pablo, la Jaramilla y Margarita Nelken.

En instalaciones deportivas destaca la piscina climatizada de “El Plantío”, el polideportivo descubierto, campos de futbol y baloncesto.

Creación de la Empresa Municipal de la Vivienda y Plan General de Ordenación Urbana de 1996. Aparecen los barrios de la Huerta, la Puerta de Coslada y el Puerto. Creación del Recinto Ferial. Coslada se consolida como “Ciudad del Transporte”.

Coslada se va configurando como una ciudad integrada y moderna, con la mayor densidad de población de nuestro país, con casi 92.000 habitantes y que posee un importante complejo logístico y una notable actividad terciaria.

El siglo XXI trae a Coslada el Metro y el Hospital.

Símbolos: el escudo heráldico y la bandera

El Ayuntamiento de Coslada, a través de una investigación histórica comenzada en 1985 recuperó la bandera y el escudo representativos de la Villa de Coslada que se cree datan del siglo XVI. El escudo heráldico que representa al municipio fue aprobado por decreto el 17 de julio de 1968 con el siguiente blasón: «En campo de plata un león rampante de gules, encerrado en una corona cívica de sinople frutada de oro. Timbrado de corona real.»

Puente de Viveros San Fernando de Henares
Escudo de Coslada

La Bandera de Coslada está representada por dos franjas horizontales de igual tamaño rojo carmesí superior y verde primavera inferior. El rojo simboliza la piedra «cos-« y la avellana «cosla-« y su pertenencia a Castilla, el verde refleja el sufijo «–lada» (jara) o Coslada (paso de Ganado). El León rampante del escudo simboliza «fuerza», «arrojo», «impulso», «superación». El verde la corona de sinople «gloria, convivencia y concordia», la plata de base «campo rico» y el oro de la corona cívica «logros y consecuciones de los habitantes».

Bandera de Coslada
Bandera de Coslada

Bibliografía

  • Martín Encinas, E. (1982): Coslada, su vida e historia. 360 págs. ISBN 84-300-8029-5.
  • Aurelio García López (1998): Coslada. 246 págs. ISBN 9788477825630.
  • Ortega Rubio, Juan. (1921): Historia de Madrid y de los Pueblos de su Provincia.
  • Cantó Tellez, Antonio. (1958): Guía de la provincia de Madrid
  • Ministerio de Educación, Cultura y Deporte: Catastro del Marqués de Ensenada (1750-1754).
  • Millán, S. (2013): La Leyenda del Taurejoncillo de la Ribera. Amazon
  • Wikipedia
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