Coslada volverá a llenarse de teatro, danza y propuestas escénicas del 18 al 20 de septiembre con la sexta edición de Coslada Radial, el festival que impulsa la Concejalía de Cultura y que este año coincide con una fecha redonda: el décimo aniversario del Teatro Municipal.
La cita, presentada este miércoles a los medios, mantiene la fórmula que le ha dado identidad desde sus inicios: sacar la creación contemporánea de las salas convencionales y repartirla por distintos puntos de la localidad, con precios simbólicos —gratis o un euro cuando hace falta controlar el aforo— para que el acceso no sea una barrera.
La concejala de Cultura, Emi Escudero, ha definido el festival como una manera de convertir Coslada, «cada final del verano, en un nodo creativo de la periferia de Madrid», y ha insistido en que la propuesta busca acercar el arte a la ciudadanía como experiencia y encuentro, no solo como espectáculo.
Al frente de la dirección artística sigue Hugo Nieto, mientras que Juan de Torres, de Larumbe Danza, vuelve a encargarse del apartado dedicado a la danza, que este año tiene un peso especial en el programa.
La danza llega desde Madrid, Galicia, Valencia y Málaga
Entre las piezas confirmadas destaca Flowerheads Show, de Elías Aguirre, una coreografía que construye un particular jardín poblado de insectos, flores, anfibios y peces con música original de Ed is Dead y José Pablo Polo, que combina ambientes electrónicos con una dimensión ligada a la naturaleza. Tres personajes de estética barroca dan forma a ese ecosistema en equilibrio que la compañía trae desde Madrid.
Desde Galicia llega Baunsbak, de Elvi Balboa, donde los bailarines usan jumping boots como elemento central del movimiento: rebotan, se impulsan y ensayan una relación distinta con el suelo, en un recorrido entre la inercia y la búsqueda del equilibrio corporal.
Desde la Comunidad Valenciana llega Rito, de OtraDanza, una creación de Asun Noales y Susana Guerrero que combina danza e instalación artística a partir de las ofrendas rituales de culturas antiguas, principalmente la Grecia clásica y la cultura mixteca. La pieza cruza esas tradiciones con las vanguardias de la danza del siglo XX y hace convivir cuerpo, escultura, luz, sonido y coreografía en un mismo espacio.
El festival también da espacio al talento que se forma en la propia ciudad. LD2, la compañía joven surgida de los Talleres Larumbe tras más de quince años formando a niños y jóvenes cosladeños, estrenará Grounded Gravity, una pieza para doce bailarinas y bailarines de entre 14 y 17 años dirigida por Juan de Torres. La coreografía, creada expresamente para esta edición, plantea un ejercicio de resistencia física e interpretativa construido sobre la intensidad y la energía colectiva del grupo.
Completa el bloque de danza Gravedad mutua, de la compañía malagueña REA Danza, dirigida por Jupa Arias y Diego Arias, que trabaja la disciplina de la danza vertical suspendiendo dos cuerpos entre el suelo y el vacío. La pieza convierte el riesgo, el contacto y la confianza mutua entre los intérpretes en el motor mismo de la coreografía.
Teatro, realidad virtual y una menina gigante por las calles
Junto a la danza, la programación incluye propuestas que exploran otras formas de relación entre las artes escénicas y el espacio público. Desde Santander llega Cervantes encantado, de Teatro Ruido Interno, que combina la presencia física de un actor con la realidad virtual para acercarse al Siglo de Oro y a la figura de Cervantes.
La compañía 7 Bubbles, de Castilla-La Mancha, presentará Menina, un paseo itinerante inspirado en la pintura de Velázquez y en la obra del artista Juan Muñoz. La propuesta convierte a la menina en un gran tentetieso que cae y se levanta una y otra vez, mientras dos personajes guían al público en la búsqueda del mejor lugar desde el que contemplarla.
Universo Accesible, de las compañías madrileñas Cosmos Creativo y MyH Producciones, con texto y dirección de Fernando de Retes, propone un viaje sensorial por el cosmos a través del arte y la ciencia, acompañado por un actor y una inteligencia artificial, pensado para acercar la astronomía a través de los sentidos y no solo de la vista.
A esto se suman los talleres participativos, entre los que destaca uno de danza vertical impartido por REA Danza, pensado para que el público pruebe de primera mano las posibilidades físicas y expresivas de esta disciplina. La música pondrá el cierre a las noches de viernes y sábado con dos conciertos cuyos nombres se anunciarán más adelante.
El Teatro Municipal, protagonista por su décimo aniversario
La coincidencia con los diez años del Teatro Municipal no es solo simbólica: el festival da continuidad a dos acciones que arrancaron en mayo dentro de esa celebración. La gran fiesta, una experiencia de narrativa expandida firmada por Nelson Galtero con las voces de Carlota Cacharrón y Eugenio Gómez, invita a recorrer rincones del edificio normalmente cerrados al público a partir de la historia de una gallina llamada Carmen, atacada brutalmente y llevada al teatro como último recurso para salvarla. La experiencia dura unos 30 minutos, está recomendada a partir de 12 años y requiere llevar móvil y auriculares compatibles.
La segunda acción, Coslada enamorada, tendrá su continuación el sábado 19 de septiembre. Si el pasado 14 de mayo fue el propio Teatro quien dedicó una declaración de amor colectiva a la Mujer de Coslada, la escultura de Antonio López situada en la rotonda frente al edificio, esta vez será la escultura, ayudada por la ciudadanía, quien responda. Los dos símbolos identitarios de la ciudad vuelven así a encontrarse en una nueva experiencia comunitaria. La celebración del aniversario tendrá una tercera y última cita en diciembre, con una gala abierta al público en la que Coslada declarará su amor al Teatro Municipal.
Con esta sexta edición, Coslada Radial reafirma además su apuesta por dar visibilidad al talento local: buena parte de los artistas que participan este año son de la propia ciudad, una línea de trabajo que el festival vincula directamente al recorrido formativo de los Talleres Larumbe y a la trayectoria de compañías como LD2, nacidas de ese trabajo de cantera sostenido durante más de una década.





