Un teatro no se mide solo por lo que ocurre sobre el escenario. También por la relación que construye con su público a lo largo del tiempo. En Coslada, el Teatro Municipal alcanza una fecha redonda este 2026 y lo hace con un programa que resume ese camino recorrido y apunta hacia el futuro.
El Ayuntamiento de Coslada ha presentado la programación del Teatro Municipal para el periodo enero-mayo de 2026, una temporada especial con la que se conmemora el décimo aniversario de este espacio cultural. La propuesta se convierte en la más amplia, diversa y paritaria de su historia reciente, tanto por número de funciones como por variedad de públicos y formatos.
Durante el primer semestre del año se han programado 24 representaciones, a las que se suman acciones educativas, residencias artísticas y actividades de mediación cultural.
Una programación pensada para públicos diversos
La nueva temporada incluye seis espectáculos dirigidos al público familiar y cuatro funciones dentro de las campañas escolares, que permitirán que niños y niñas de todas las edades, desde educación infantil hasta bachillerato, pasen por el Teatro Municipal en horario lectivo.
A esta oferta se añaden cuatro residencias artísticas con devolución pública, de las que han surgido montajes como Vulcano, Sonrisas y Lágrimas, Spira y Yo solo quiero irme a Francia. Estas residencias refuerzan el papel del teatro como espacio de creación y no solo de exhibición.
La programación se organiza en seis ciclos: música y danza, familiar, humor, FITEM, clásicos del siglo XX y dramaturgia contemporánea. Todo ello se completa con acciones de mediación cultural como el Club Imperdibles, orientadas a generar comunidad y favorecer el acceso al hecho teatral desde distintos niveles de experiencia.
La familia como hilo conductor
El eje temático de la temporada es la familia, entendida desde una perspectiva amplia y diversa. Este concepto atraviesa propuestas que abordan cuestiones como la memoria, la ruptura, la reinvención personal o la búsqueda de identidad, utilizando lenguajes que van desde el humor hasta la música o el teatro de texto.
Sobre el escenario convivirán grandes compañías y creadores como La Zaranda, Ron Lalá, Kamikaze, Impromadrid o Teatro del Temple, junto a nombres propios de la escena como José Sacristán o María Galiana. Los textos dialogan entre la tradición y la contemporaneidad, con referencias que van desde Lorca, Valle-Inclán o el Siglo de Oro hasta autores y autoras actuales.
Igualdad, accesibilidad y servicio público
Durante la presentación, la concejala delegada de Cultura y Fiestas, Emilia Escudero, destacó que esta temporada no solo es la más amplia en número de funciones, sino también la más paritaria, y que ha sido concebida como una celebración del teatro y de la comunidad.
El compromiso con la igualdad se refleja en una presencia paritaria en la dirección de los montajes, que supera el 50 por ciento si se incluyen las campañas escolares, con creadoras consolidadas y directoras emergentes.
La programación refuerza además la accesibilidad, con la ampliación de espectáculos que incorporan audiodescripción y sobretítulos, el mantenimiento del bucle magnético, visitas táctiles al escenario dentro del Club Imperdibles, nuevas plazas para personas con movilidad reducida y la continuidad del formulario de solicitud de adaptaciones.
Una celebración que culminará en mayo
Como parte del décimo aniversario, el 14 de mayo de 2026 se celebrará una gran gala abierta al público, con música en directo y distintas actuaciones. En los días previos, el teatro acogerá una producción propia creada para la ocasión, una pieza sonora titulada La Gran Fiesta, que permitirá recorrer el edificio desde el foso hasta la azotea.
En cuanto a los precios, el Ayuntamiento subraya el carácter asequible de la programación, con un precio medio de 9 euros en las entradas para público adulto, sin contar descuentos, bonos y promociones.
Diez años después de su apertura, el Teatro Municipal de Coslada afronta esta temporada como una reafirmación de su modelo: un teatro público, accesible y pensado como un bien cultural esencial al servicio de toda la ciudad.





