El marcador dice 21-14, pero la historia del partido entre los Camioneros de Coslada y los LG OLED Black Demons fue algo más que una derrota. El equipo cosladeño salió del campo de El Cantizal con un resultado adverso, sí, aunque también con la sensación de haber estado muy cerca de derribar a uno de los gigantes de la LNFA Serie A. Durante muchos minutos el encuentro pareció seguir el guion habitual de los roceños. Pero en la segunda mitad cambió todo. Y el final estuvo más abierto de lo que el líder invicto de la conferencia probablemente esperaba.
Un inicio dominado por los campeones
El partido, disputado finalmente el 7 de marzo tras aplazarse por el viento del 14 de febrero, comenzó con un claro dominio del conjunto local en el campo de Las Rozas. Los Black Demons, invictos en casa desde hace más de una década, arrancaron con autoridad.
La clave estuvo en su potente línea ofensiva y en las carreras de David Romero “Charger”. El corredor abrió el marcador con una carrera que terminó en touchdown, completada con el extra point de Jesús Pérez. Poco después llegaría el segundo golpe: un pase que terminó en recepción de Pérez para ampliar la ventaja.
El tercer touchdown llegó con una jugada de las que levantan al público. Pablo Sánchez atrapó el balón con una espectacular recepción a una mano que colocó el marcador en 21-0.
En ese momento el encuentro parecía decidido. Incluso un onside kick recuperado por los roceños antes del descanso reforzaba la sensación de que el partido seguía el guion habitual de los líderes.
Pero los Camioneros no estaban dispuestos a rendirse.
La reacción que cambió el ritmo del partido
La jugada que encendió la chispa llegó con una carrera de más de 30 yardas del mexicano Edu Mayén. El avance colocó el balón en la yarda 14 rival y devolvió la esperanza al banquillo cosladeño.
A partir de ahí llegaron varias acciones clave. El quarterback Sergio Barbero amagó un hand-off y logró avanzar para un primero y goal. La jugada dejó el escenario perfecto para el tight end Adrián Campos “Callou”, que anotó el touchdown antes del descanso.
Con la patada de Iván García, el marcador se redujo a 21-7. No parecía suficiente todavía. Pero cambió el ánimo del partido.
Una segunda mitad con Camioneros al ataque
El vestuario azul salió al campo con otra actitud. Dentro del equipo se habló después de un discurso encendido del liniero Roy Jurado durante el descanso. Sea cierto o no, lo que ocurrió después fue evidente.
Camioneros tomó el control del ritmo del partido.
Una gran recepción de Iván García a pase de Barbero recortó distancias hasta el 21-14. Poco después, el equipo cosladeño recuperó un onside kick que volvió a meter presión al líder.
En ataque aparecieron también las yardas del dúo formado por Nick Ladd y el propio Jurado. Mientras tanto, la defensa empezó a crecer.
Una defensa que llevó el partido hasta el último momento
El tramo final fue una prueba de carácter para el conjunto de Coslada. La defensa, con jugadores como Nicolás Ronchel, Iván Fernández, Daniel Ortega o Rodrigo Sanz, logró frenar varias jugadas importantes de los Black Demons.
El equipo de Las Rozas empezó a cometer errores y vio cómo algunas acciones quedaban anuladas por penalizaciones. El partido llegó vivo hasta el two-minute warning.
Pero el líder supo gestionar los últimos segundos. Los Black Demons optaron por plantar la rodilla para asegurar la victoria, la quinta consecutiva de la temporada.
El marcador no se movió más.
Derrota en el marcador, mensaje claro en la liga
Para los Camioneros la derrota dejó un sabor extraño. Perdieron el partido, pero ganaron el segundo tiempo y demostraron que pueden competir con los campeones.
No es un detalle menor. En una liga donde los Black Demons suelen imponer su dominio con claridad, plantarles cara en su propio estadio es una declaración de intenciones.
El equipo de Coslada ya mira al siguiente desafío. El próximo sábado 14 de marzo recibirá a los Osos Rivas en el Polideportivo Valleaguado a las 14:00.
La afición azul tendrá entonces la oportunidad de comprobar si la reacción vista en El Cantizal fue solo un gran partido… o el inicio de algo más serio esta temporada.





