En Coslada, el asociacionismo no es un concepto abstracto. Tiene nombres, caras y proyectos concretos. Y cada año encuentra un punto de encuentro donde medir su fuerza, detectar sus grietas y, sobre todo, marcar el rumbo. Ese punto es Creando Lazos 2026.
Más de 150 personas y 68 asociaciones han participado en esta edición. Las cifras importan, pero no lo explican todo. Lo relevante es lo que ocurre cuando todas esas entidades coinciden en un mismo espacio: se cruzan ideas, se cuestionan inercias y se generan alianzas que luego aterrizan en el día a día del municipio.
Un espacio que ya no es puntual
La jornada arrancó con la bienvenida institucional de la concejala de Participación Ciudadana, Elena Lebrato, que situó el encuentro en su justa dimensión. No como una cita simbólica, sino como una herramienta de trabajo para el tejido asociativo.
Porque Creando Lazos ya no es un evento aislado. Se ha convertido en un espacio estable donde las asociaciones se reconocen entre sí y encuentran puntos de conexión. Esa continuidad es clave. Sin ella, cualquier intento de colaboración se diluye en cuanto termina la jornada.
El relevo generacional, el problema que nadie esquiva
Uno de los momentos centrales fue la mesa redonda “Jóvenes y asociaciones”. Y aquí no hubo rodeos. El debate puso sobre la mesa una preocupación que atraviesa a muchas entidades: la falta de relevo generacional.
Participaron representantes de colectivos como Asociación Feminista Lisístrata, DesconectadXs o Very Red Carpet, junto a un voluntario de Protección Civil. Sus intervenciones coincidieron en un diagnóstico claro: atraer a jóvenes no es solo cuestión de comunicación, sino de adaptación.
Las asociaciones arrastran estructuras y dinámicas que, en muchos casos, no encajan con las formas actuales de participación. Y eso genera distancia. El reto no es solo incorporar juventud, sino hacerlo sin perder identidad. No es fácil, pero tampoco es opcional.

Dinámicas para algo más que “hacer networking”
Tras el debate, el encuentro giró hacia lo práctico. Las asociaciones participaron en dinámicas de trabajo diseñadas para fomentar el conocimiento mutuo y activar proyectos compartidos.
El llamado “rally asociativo” fue el núcleo de esta parte. Talleres, actividades al aire libre y espacios de interacción directa. No como simple intercambio de tarjetas, sino como laboratorio de ideas.
Aquí es donde el evento demuestra su utilidad real. Porque las sinergias no surgen en discursos, sino en contextos donde las entidades trabajan juntas, aunque sea durante unas horas.
Reconocer lo que funciona (y lo que suma)
La jornada también tuvo un componente de reconocimiento. Los premios Creando Lazos sirvieron para visibilizar proyectos y trayectorias que están marcando diferencias en el municipio.
Entre los galardonados destacan figuras como Julián Cascón, premiado por su trayectoria, o iniciativas como Coslada 24 H Non Stop, vinculada a la Unión Atlética Coslada. También se reconocieron proyectos centrados en accesibilidad, nuevas entidades emergentes y propuestas culturales.
Estos premios cumplen una función clara: poner foco en lo que sí está funcionando. Y hacerlo desde dentro del propio tejido asociativo, no desde fuera.
Lo que no se ve también cuenta
Uno de los elementos más valorados fue el vídeo proyectado durante la inauguración. Una pieza que dio voz a trabajadores municipales y mostró el trabajo menos visible que sostiene el día a día de la ciudad.
Ese enfoque tiene sentido. Porque el asociacionismo no opera en vacío. Depende, en parte, de la relación con la administración y de la estructura que la respalda.
Visibilizar esa conexión ayuda a entender que el ecosistema es más amplio de lo que parece.
Un modelo que se consolida
Creando Lazos 2026 confirma una tendencia: el asociacionismo en Coslada no solo resiste, sino que busca evolucionar. Lo hace con tensiones internas, como el relevo generacional, pero también con una base sólida de colaboración.
El encuentro funciona porque responde a una necesidad real. No es un escaparate. Es un espacio de trabajo. Y eso, en un contexto donde muchas iniciativas se quedan en lo superficial, marca la diferencia.
El reto ahora no está en crecer en número, sino en mantener la utilidad. Que las conexiones que nacen aquí se traduzcan en proyectos concretos durante el resto del año. Ahí es donde se juega el valor real de Creando Lazos.





