El Ayuntamiento de Coslada se ha sumado este lunes a la convocatoria impulsada por la Federación de Municipios de Madrid y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) con una concentración silenciosa en recuerdo de las víctimas de los terremotos que han sacudido Venezuela.
El acto, celebrado a mediodía frente a la Casa Consistorial, reunió a representantes de la Corporación municipal, miembros de distintas entidades ciudadanas y vecinos que quisieron expresar su solidaridad con la población venezolana tras una de las mayores tragedias humanitarias registradas en el país en las últimas décadas.
Los dos terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, se produjeron con apenas unos segundos de diferencia el pasado miércoles y han provocado una devastación de enormes dimensiones. Según el balance disponible hasta el momento, el número de fallecidos asciende a 1.450 personas, mientras que decenas de miles continúan desaparecidas. Las autoridades no descartan que la cifra de víctimas siga aumentando debido a que todavía hay numerosas personas atrapadas entre los escombros.
Entre las víctimas mortales se encuentran también 17 ciudadanos españoles y otras 150 personas permanecen desaparecidas.
La ayuda internacional continúa desplegándose
La magnitud del desastre ha movilizado a numerosos países, que han enviado equipos especializados para colaborar en las labores de búsqueda y rescate. En total, más de una veintena de estados han desplazado 2.242 rescatistas, 96 perros especializados, además de vehículos de transporte y carga destinados a las tareas de emergencia.
España participa en el operativo con efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), el equipo ERICAM de la Comunidad de Madrid y bomberos procedentes de Huelva.
Paralelamente, organizaciones humanitarias como Cáritas, Save the Children y UNICEF han activado campañas de ayuda para atender a la población afectada. En este contexto, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) recomienda priorizar las aportaciones económicas frente al envío de material, al considerar que permiten responder con mayor rapidez y eficacia a las necesidades sobre el terreno.
Mientras continúan las labores de rescate, la falta de acceso a servicios básicos y las continuas réplicas mantienen una situación de emergencia que obliga a reforzar el suministro de agua potable, alimentos, refugio, asistencia sanitaria y apoyo psicológico para la población afectada.





