La Policía Nacional ha detenido a dos hombres acusados de participar en una cadena de asaltos a vehículos blindados que transportaban la recaudación de casas de apuestas. Los sospechosos utilizaban coches de alta gama robados para embestir los furgones y acceder a las cajas fuertes. La investigación, que incluye registros en Coslada y Hormigos (Toledo), atribuye al grupo 28 hechos delictivos y un beneficio cercano al millón de euros.
La operación se remonta a junio, cuando los investigadores comenzaron a analizar varios asaltos a vehículos de recaudación. Las pesquisas permitieron relacionar los ataques por las similitudes en su ejecución e identificar a los presuntos responsables. El dispositivo policial culminó el pasado 9 de septiembre con actuaciones en distintos domicilios.
Aunque los dos arrestos se practicaron fuera de Coslada —uno en Hormigos y otro en las inmediaciones del centro penitenciario Madrid II, en Alcalá-Meco—, el municipio figura entre los lugares donde los agentes realizaron registros durante la investigación.
Coches robados para asaltar los vehículos blindados
Según la investigación policial, los integrantes del grupo sustraían vehículos de alta gama y gran cilindrada para utilizarlos después en los asaltos. Con estos turismos embestían a los furgones blindados mientras circulaban, con la intención de detenerlos y hacerse con las cajas fuertes que transportaban.
Una vez interceptados los vehículos, los asaltantes recurrían a herramientas como mazas y radiales para intentar abrir las cajas. También empleaban armas de fuego para intimidar y amenazar a los trabajadores encargados del transporte de la recaudación.
Los investigadores atribuyen al grupo otros robos cometidos mediante el método del alunizaje. En estos casos, los sospechosos utilizaban coches sustraídos para irrumpir por la fuerza en establecimientos de logística y telefonía.
La coincidencia en la forma de actuar permitió a la Policía conectar los distintos episodios y avanzar en la identificación de los presuntos autores. La investigación sitúa los hechos en el marco de una actividad delictiva organizada que combinaba el robo de vehículos con los asaltos a furgones y establecimientos comerciales.
Registros en Coslada y material intervenido
El operativo del 9 de septiembre incluyó cuatro entradas y registros en inmuebles situados en Coslada, Madrid capital y Hormigos. Durante las actuaciones, los agentes intervinieron teléfonos móviles, inhibidores de frecuencia, cizallas, radiales, hachas, una escopeta y munición.
También se incautaron cuatro vehículos de gran cilindrada, más de 6.500 euros en efectivo y distintos elementos de dotación policial, entre ellos dispositivos luminosos para vehículos, chalecos reflectantes y antibalas, grilletes, cargadores, una defensa reglamentaria y una placa emblema de la Policía Nacional.
Entre el material localizado figuraban asimismo un dispositivo de geolocalización y una libreta con anotaciones sobre empresas de máquinas recreativas. Según los investigadores, estos elementos servían para estudiar previamente los posibles objetivos de los atracos.
La Policía considera que la planificación de los golpes y la utilización de vehículos sustraídos eran elementos centrales del funcionamiento del grupo.
Los dos detenidos han ingresado en prisión
A los arrestados se les atribuyen presuntos delitos de robo con fuerza, robo con violencia, falsedad documental y pertenencia a grupo criminal. El conjunto de hechos investigados asciende a 28 y habría generado un beneficio económico próximo al millón de euros, según los datos difundidos por la Policía Nacional.
Uno de los sospechosos fue detenido en su domicilio de Hormigos. El segundo se encontraba en el centro penitenciario Madrid II, donde cumplía condena por otros delitos bajo un régimen que le permitía salir durante el día y regresar por la noche.
Tras conocer la detención de su presunto compañero, este último habría intentado escapar saltando una valla del recinto penitenciario, pero fue interceptado por los agentes.
Los dos hombres pasaron a disposición judicial y se decretó su ingreso en prisión. La investigación policial permanece abierta y no se descartan nuevas detenciones relacionadas con los hechos.





