El pasado sábado 22 de noviembre de 2025, más de 3.000 personas se manifestaron en Coslada para exigir una Coslada cuidada y una ordenanza justa que atienda las necesidades de los barrios.
La protesta fue convocada por la Asociación de Vecinos de Valleaguado y contó con el respaldo de otras asociaciones vecinales del municipio, además de la plataforma Coslada Accesible. La movilización puso sobre la mesa problemas que llevan años sin resolverse: calles con baches, falta de limpieza, aceras poco accesibles y una gestión municipal que, según los vecinos, ignora sus demandas.
Una reivindicación que se arrastra desde hace décadas
Durante la lectura del manifiesto, las asociaciones recordaron que llevan más de veinte años reclamando soluciones a la problemática de las zonas privadas de uso público, que afecta a más de 50 manzanas de la ciudad. Señalaron que ningún gobierno municipal, independientemente de su signo político, ha logrado dar respuesta real a esta situación. La frustración acumulada se tradujo en una manifestación multitudinaria que busca presionar al Ayuntamiento para que actúe de manera clara y efectiva.
Los vecinos subrayaron que no se trata de peticiones nuevas. En los últimos dos años han mantenido reuniones con distintas concejalías, han entregado más de 2.000 firmas y han participado en procesos de diálogo. Sin embargo, aseguran que las mejoras no llegan y que el Ayuntamiento pretende aprobar una ordenanza sin contar con la opinión de las asociaciones vecinales. Para ellos, se trata de una decisión unilateral que ignora la voz de quienes viven en los barrios afectados.
Recursos municipales sin aprovechar
Uno de los puntos más destacados del manifiesto fue la denuncia sobre el remanente económico municipal. Las asociaciones consideran incomprensible que, contando con recursos disponibles, no se prioricen las necesidades básicas de la ciudad. Reclaman que se destinen fondos a la limpieza, el mantenimiento y la accesibilidad, aspectos que afectan directamente a la calidad de vida de los vecinos.
La protesta también puso el foco en la realidad de una población cada vez más envejecida. Los colectivos vecinales insisten en que Coslada necesita aceras accesibles, calles seguras y espacios urbanos cuidados. Para ellos, no se trata solo de estética, sino de garantizar que las personas mayores puedan desplazarse con seguridad y autonomía.
Un mensaje de firmeza
La Asociación de Vecinos de Valleaguado resumió el sentir de la jornada con una frase clara: «Los vecinos están hartos de la mala gestión del actual gobierno municipal y solicitan que empiecen a trabajar para recuperar una Coslada que se encuentra abandonada«. El acto concluyó con un compromiso firme: seguirán reclamando mejoras hasta que los barrios reciban la atención que necesitan y merecen.
La manifestación del 22 de noviembre no fue solo una protesta puntual. Representa el cansancio acumulado de miles de personas que sienten que sus barrios han sido olvidados. La fuerza de la convocatoria demuestra que existe un movimiento vecinal organizado y dispuesto a mantener la presión. La demanda de una Coslada cuidada se ha convertido en un lema que resume la aspiración de los vecinos: vivir en una ciudad limpia, accesible y gestionada con responsabilidad.
Una ciudad que pide atención
La protesta en Coslada refleja un problema común en muchos municipios: la falta de respuesta a las necesidades básicas de los barrios. Los vecinos no reclaman grandes proyectos, sino lo esencial. Calles sin baches, aceras adaptadas, limpieza regular y un Ayuntamiento que escuche.
La movilización del 22 de noviembre es un recordatorio de que la participación ciudadana sigue siendo clave para exigir cambios y que la presión vecinal puede marcar la agenda política local.





