Coslada ha acogido recientemente una nueva acción de voluntariado ambiental en la ribera del río Jarama con la participación de voluntarios de la empresa Haleon, en colaboración con el Ayuntamiento de Coslada, la Confederación Hidrográfica del Tajo y la Asociación Nacional GN Medio Ambiente.
La actividad forma parte del Programa Ríos Sostenibles 2030, una iniciativa orientada a poner en valor los ecosistemas fluviales, sensibilizar sobre su importancia y promover la participación ciudadana en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
Conocer el río para cuidarlo
El voluntariado llevó a los participantes a conocer de primera mano el tramo medio-bajo del río Jarama en el término municipal de Coslada, un entorno natural protegido inscrito en la ;Red Natura 2000 de la Unión Europea. Este marco europeo protege hábitats y especies, y busca asegurar la conservación a largo plazo de elementos naturales valiosos dentro de la región.
Los voluntarios y voluntarias pudieron observar la biodiversidad de las riberas y entender por qué es fundamental su conservación, tanto para la fauna como para la flora local. La actividad de sensibilización se articuló en torno a charlas y trabajo directo sobre el terreno, donde se explicó la función ecológica de estos espacios y su relación con el paisaje más amplio del Parque Regional del Sureste, del que forma parte este tramo del Jarama.
Más de 500 kilos de residuos retirados
Una de las tareas principales fue la retirada de residuos sólidos acumulados en las orillas del río. Los voluntarios extrajeron más de 500 kilogramos de basura, en su mayoría toallitas de baño, un tipo de residuo que llega al cauce por los desagües y que tiene un impacto significativo en el entorno fluvial si no se deposita correctamente en la basura doméstica.
Además de la limpieza, quienes participaron instalaron cajas nido para aves paseriformes como carboneros y herrerillos, especies que ayudan de manera natural a controlar poblaciones de insectos como mosquitos o la mosca negra en zonas verdes. Estas acciones no solo ayudan a retirar basura, sino también a mejorar las condiciones de hábitat para la fauna local.
Una llamada a la concienciación y a la acción
Los organizadores aprovecharon la jornada para recordar que muchos de los impactos ambientales que se perciben en las riberas del Jarama son relativamente recientes y, en muchos casos, evitables. El voluntariado hizo hincapié en la necesidad de evitar el uso de toallitas de baño que se tiran al inodoro, así como en la importancia de separar y depositar los residuos correctamente para que no acaben en el río.
Desde el Ayuntamiento de Coslada se valoró positivamente la iniciativa y se animó a la ciudadanía a sumarse a futuras jornadas de limpieza y cuidado de los entornos naturales de la ciudad, especialmente aquellos vinculados al río Jarama y al Parque Regional del Sureste.
Acciones como ésta son un ejemplo de cómo la colaboración entre asociaciones, empresas y administración puede producir beneficios concretos para el medio ambiente y la comunidad, al tiempo que fomentan la participación activa de los vecinos en la mejora de su entorno natural.





