Desde enero, 87 personas desempleadas en Coslada han pasado por las Lanzaderas de Empleo, un programa que combina herramientas digitales, inteligencia emocional y prospección activa de empresas. Los resultados, presentados esta semana en una visita institucional, dan cifras concretas en un ámbito donde los datos suelen brillar por su ausencia.
Qué son las Lanzaderas de Empleo y cómo funcionan en Coslada
Las Lanzaderas de Empleo no son cursos al uso. Son equipos de personas desempleadas que trabajan de forma colaborativa para mejorar su empleabilidad, con el apoyo de un orientador o dinamizador que guía el proceso. El modelo lo impulsa la Fundación Santa María la Real y lleva años aplicándose en distintos municipios españoles con resultados variables según el territorio.
En Coslada, el programa se articula dentro del proyecto Hubs de Activación de la Empleabilidad, cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) a través del Programa estatal de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza, y también por el propio Ayuntamiento. Hay tres equipos activos en la ciudad: la Lanzadera Activa, la Lanzadera Despega y la Lanzadera Nómada.
Actualmente participan 34 personas, 24 mujeres y 10 hombres, todas mayores de 22 años y con niveles formativos que van desde la ESO hasta estudios universitarios. Sus trayectorias profesionales son igualmente dispares: hay perfiles del sector de la administración, el comercio, la atención al cliente, el transporte, la moda y la comunicación audiovisual. Algunos buscan su primer empleo, otros llevan años fuera del mercado laboral y quieren reorientar su carrera.
Qué han hecho hasta ahora y qué tienen previsto
Desde enero, las sesiones han abordado dinámicas de inteligencia emocional, técnicas de búsqueda de empleo con herramientas digitales y formación orientada a puestos emergentes, esos perfiles que el mercado demanda y para los que los itinerarios formativos tradicionales llegan siempre tarde.
En las próximas semanas el programa prevé ensayos de entrevistas, elaboración de mapas de empleabilidad con empresas concretas de interés para cada participante, y asistencia a ferias de empleo y encuentros profesionales. Son actividades que, en la práctica, cubren el hueco que suele quedar entre terminar una formación y conseguir una entrevista real.
Treinta personas que ya han encontrado trabajo
El dato más relevante del balance presentado este lunes es que 30 participantes del hub de Coslada han encontrado trabajo por cuenta ajena desde que arrancó el programa. Otras dos personas han mejorado su situación tras completar una formación o certificado de profesionalidad. En total, 32 de las 87 personas que han pasado por el programa han dado un paso adelante en su situación laboral.
El concejal de Economía y Empleo del Ayuntamiento de Coslada, Fernando Romero, visitó las tres lanzaderas junto a Laura Pérez, coordinadora territorial en el Área de Empleo e Inclusión Social de la Fundación Santa María la Real. Romero destacó la implicación de los participantes y el trabajo en equipo como factores determinantes. Las semanas que restan hasta junio, cuando concluye esta fase del programa, serán las más intensas para quienes todavía no han conseguido empleo.
Una apuesta municipal con financiación europea
Programas como este dependen en buena medida de la continuidad de los fondos. El FSE+ ha sido el principal motor financiero, pero la cofinanciación municipal aporta estabilidad y permite adaptar el proyecto a la realidad concreta del municipio. Coslada, con una estructura productiva ligada a la logística, la industria y los servicios, tiene un mercado laboral particular que el programa intenta tener en cuenta a la hora de orientar a sus participantes.
Si el ritmo de inserciones se mantiene hasta junio, el balance final podría situarse entre las cifras más altas registradas por el programa en municipios de tamaño similar.





