La V Carrera Solidaria Inclusiva organizada por el Centro de Educación Especial (CEE) Guadarrama ha reunido este viernes en Coslada a más de 700 alumnos y alumnas de distintos centros educativos de la ciudad en una jornada que ha combinado deporte, convivencia y solidaridad.
La actividad, ya consolidada como una de las citas educativas más reconocidas del municipio, arrancó desde las instalaciones del propio CEE Guadarrama y contó con la presencia del alcalde de Coslada, Ángel Viveros, junto a responsables municipales de las áreas de Educación y Deportes.
Lejos del formato competitivo habitual de este tipo de pruebas, la carrera está diseñada para favorecer la relación entre estudiantes de diferentes centros y acercar la realidad de la discapacidad al conjunto de la comunidad educativa. Cada grupo de alumnos del CEE Guadarrama corre acompañado por escolares de alguno de los colegios invitados, una fórmula que busca fomentar la convivencia y las relaciones sociales desde edades tempranas.
Una jornada de convivencia y sensibilización
La iniciativa persigue varios objetivos simultáneos. Por un lado, promover hábitos de vida saludable y la práctica deportiva entre los más jóvenes. Por otro, contribuir a normalizar la diversidad en el entorno escolar y ofrecer una imagen más cercana de las capacidades del alumnado con discapacidad.
La carrera también sirve como punto de encuentro para familias, docentes, profesionales y voluntarios, que participan en las distintas actividades organizadas a lo largo de la jornada. De esta manera, el evento trasciende el ámbito estrictamente educativo y se convierte en una experiencia compartida por buena parte de la comunidad escolar de Coslada.
El carácter inclusivo es uno de los rasgos que distingue esta cita. No hay clasificación ni vencedores en términos deportivos. Los reconocimientos que se entregan tienen un carácter simbólico y de agradecimiento a la participación. Además, los trofeos han sido elaborados total o parcialmente por los propios estudiantes del CEE Guadarrama durante los meses previos a la celebración del evento.

La solidaridad, otro de los pilares de la carrera
Junto a la dimensión educativa e inclusiva, la prueba mantiene un importante componente solidario. La participación está vinculada a la entrega de alimentos no perecederos destinados a ayudar a familias con dificultades económicas.
Las donaciones recogidas serán canalizadas a través del Banco de Alimentos, lo que permite que la actividad tenga una repercusión directa más allá de la propia jornada deportiva.
En esta quinta edición han participado, además del centro organizador, los colegios Rosa Parks, Blas de Otero, Doroteo Hernández, El Olivo, Félix Rodríguez de la Fuente, Gonzalo de Berceo, Menéndez Pidal, Pablo Neruda, San Pablo, Séneca, Virgen del Henar y William Shakespeare.
La suma de todos ellos ha permitido superar los 700 participantes, una cifra que refleja la consolidación de una iniciativa que, año tras año, sigue movilizando a la comunidad educativa de Coslada en torno a la inclusión, la convivencia y la ayuda a quienes más lo necesitan.





