El debate sobre la teleasistencia municipal ha llegado al Pleno de Coslada por partida doble. El Partido Popular llevó una moción para impulsar un plan de modernización del servicio, pero la propuesta fue rechazada por la mayoría de izquierdas. Apenas unas horas después, el Gobierno municipal difundió una nota en la que reivindica el funcionamiento del sistema actual y asegura que muchas de las prestaciones planteadas por la oposición ya están implantadas.
La iniciativa del Grupo Popular proponía revisar el modelo de teleasistencia para adaptarlo a los avances tecnológicos de los últimos años. Entre las medidas planteadas figuraban la incorporación de dispositivos móviles con geolocalización, sistemas automáticos de detección de caídas, sensores de inactividad y otras herramientas destinadas a reforzar la seguridad de las personas mayores y de otros colectivos vulnerables.
El portavoz popular, Paco Becerra, defendió la necesidad de actualizar el servicio teniendo en cuenta el envejecimiento de la población de la ciudad, que supera las 19.000 personas mayores de 65 años. A su juicio, la evolución tecnológica permite ofrecer una atención más eficaz para favorecer que los usuarios puedan permanecer en sus domicilios con mayores garantías.
El Gobierno sostiene que esas prestaciones ya existen
La respuesta del Ejecutivo local llegó mediante una nota informativa en la que hace balance del Servicio Municipal de Teleasistencia y defiende que el modelo actual combina atención personal y recursos tecnológicos implantados desde hace años.
Según explica el Ayuntamiento, el contrato vigente permite atender hasta 800 terminales fijos de teleasistencia, parte de ellos equipados con tecnología M2M, que funciona sin depender de una línea telefónica convencional y garantiza una comunicación estable dentro de la vivienda.
Además, el Consistorio detalla que el servicio dispone de 60 dispositivos móviles con geolocalización, detector de ritmo cardíaco y sensores de actividad; 15 terminales adaptados para personas con dificultades auditivas o del habla; y distintos dispositivos de seguridad para el hogar, entre ellos detectores de humo, gas y monóxido de carbono, así como sistemas capaces de detectar caídas, inmovilidad prolongada o la apertura de puertas.
Más allá de la tecnología
La nota municipal también pone el foco en el componente humano del servicio. Según el Ayuntamiento, la atención no se limita a responder ante una emergencia, sino que incluye un seguimiento periódico de los usuarios mediante llamadas realizadas dos veces por semana, recordatorios de citas médicas o de la toma de medicación y coordinación con los servicios sociales municipales para adaptar la atención a las necesidades de cada persona.
La concejala de Servicios Sociales y Mayores, Charo Arroyo, sostiene que el modelo «ya es una realidad que funciona» y defiende que el municipio ha mantenido la inversión en este ámbito mientras, según afirma, otros municipios afrontan recortes o retrasos en programas relacionados con la dependencia y la autonomía personal.
Dos visiones enfrentadas sobre el mismo servicio
La coincidencia temporal entre el rechazo de la moción del PP y la difusión del balance municipal refleja dos lecturas opuestas sobre la situación de la teleasistencia en Coslada. Mientras la oposición considera necesario abrir un proceso de modernización para incorporar nuevas tecnologías de forma sistemática, el Gobierno local responde que esas herramientas ya forman parte del servicio y que el modelo se encuentra consolidado tras varios años de funcionamiento.





