La circulación ferroviaria en varias líneas de Cercanías Madrid quedó gravemente alterada durante la tarde del lunes 13 de julio después de que dos incendios obligaran a interrumpir el servicio en distintos puntos de la red. La incidencia afectó a miles de viajeros en plena operación regreso de la jornada laboral y tuvo repercusión directa en municipios del Corredor del Henares, entre ellos Coslada y San Fernando de Henares.
Un incendio declarado junto a la infraestructura ferroviaria entre Vicálvaro y Santa Eugenia obligó a interrumpir la circulación entre Coslada y Vallecas, afectando a las líneas C-2 y C-8. Al mismo tiempo, un segundo fuego en la zona oeste de la Comunidad de Madrid provocó nuevos cortes en las líneas C-7 y C-10 entre Las Rozas y Pozuelo.
Como consecuencia de la incidencia registrada en el corredor del Henares, los trenes con origen o destino en Guadalajara se habían desviado desde la estación de Chamartín.
La interrupción dejó sin servicio ese tramo durante varias horas y provocó importantes retrasos, además de modificaciones en el recorrido habitual de numerosos trenes. Los viajeros que se desplazaban entre Madrid y municipios como Coslada, San Fernando de Henares, Torrejón de Ardoz, Alcalá de Henares o Guadalajara tuvieron que afrontar esperas y cambios de última hora.
Afectación para los viajeros del Corredor del Henares
La incidencia tuvo una especial repercusión en el Corredor del Henares, uno de los ejes ferroviarios con mayor volumen de usuarios diarios de la Comunidad de Madrid. Muchos pasajeros permanecieron durante largos periodos en estaciones o dentro de los propios trenes mientras se reorganizaba el tráfico ferroviario.
Renfe y Adif fueron informando de la evolución de las incidencias a través de sus canales oficiales, aunque la recuperación del servicio fue progresiva y los retrasos se prolongaron incluso después de restablecer la circulación a las 18:15 horas.
Las restricciones también coincidieron con una jornada marcada por las altas temperaturas, un factor que incrementa el riesgo de incendios en las proximidades de las infraestructuras ferroviarias y que obliga a extremar las medidas de seguridad cuando el fuego puede afectar a la circulación de trenes.
La circulación se recuperó de forma gradual
Una vez controlados ambos incendios y tras las comprobaciones de seguridad realizadas por los técnicos de Adif, los trenes comenzaron a recuperar la normalidad de manera escalonada. Sin embargo, la acumulación de convoyes y la reorganización del servicio hicieron que las demoras continuaran durante buena parte de la tarde y las primeras horas de la noche.
Los operadores ferroviarios recomendaron a los viajeros consultar el estado de las líneas antes de iniciar sus desplazamientos, especialmente en los recorridos afectados por las incidencias.
Para los vecinos de Coslada y del resto del Corredor del Henares, la doble incidencia volvió a poner de manifiesto cómo un problema en un punto estratégico de la red puede repercutir rápidamente en los desplazamientos diarios de miles de personas que utilizan Cercanías como principal medio de transporte.





