El Parque de Educación Vial de Coslada ha vuelto a cerrar curso con su cita más simbólica: la final del XXI Concurso de Educación Vial, celebrada este fin de semana con la participación de más de una treintena de alumnos seleccionados de distintos centros escolares del municipio.
La competición, organizada por la Policía Local en colaboración con la Concejalía de Educación, puso el broche a varios meses de formación práctica y teórica sobre seguridad vial en los que han participado más de 700 estudiantes durante el curso 2025-2026.
Los tres primeros puestos del certamen fueron para Martín Candela González, alumno de 6º A del CEIP Antoni Tàpies; Abel Emanuel Bodnari, de 6º B del CEIP Gonzalo de Berceo; y Marta Olmos Fernández, de 6º A del CEIP Pablo Neruda.
Más de dos décadas formando a escolares en seguridad vial
El concurso forma parte de una iniciativa que lleva desarrollándose en Coslada desde el curso 2003-2004 y que se ha convertido en una de las actividades educativas más consolidadas del calendario escolar local. El programa se dirige principalmente a estudiantes de 6º de Primaria y alumnado de centros de Educación Especial.
Las actividades se desarrollan en el Parque de Educación Vial ubicado en las instalaciones del antiguo CEIP Agapito Marazuela. Hasta allí se desplazan los distintos colegios del municipio para realizar sesiones prácticas en un circuito adaptado, donde los escolares aprenden normas básicas de circulación y las consecuencias que puede tener un uso incorrecto de vehículos y espacios públicos.
Los entrenamientos comenzaron el pasado 9 de febrero y han combinado contenidos teóricos y ejercicios prácticos adaptados a cada edad. El objetivo es trabajar hábitos de movilidad segura desde edades tempranas en desplazamientos cotidianos, tanto a pie como en bicicleta o en otros vehículos.
Desde el Ayuntamiento insisten en que este tipo de formación busca reducir riesgos y reforzar la concienciación entre los menores en un contexto en el que los accidentes de tráfico siguen teniendo un peso importante en la siniestralidad. Según recuerdan desde la organización, la experiencia acumulada durante más de dos décadas demuestra que la educación vial sigue siendo una de las herramientas más eficaces para prevenir conductas de riesgo entre los más jóvenes.





