La recogida selectiva de residuos orgánicos ya tiene un nuevo protagonista en las calles de Coslada. El Ayuntamiento ha comenzado la instalación y puesta en funcionamiento de 300 contenedores marrones destinados exclusivamente a los biorresiduos, una medida que busca mejorar las tasas de reciclaje y reducir la cantidad de desechos que terminan en vertedero.
Los nuevos recipientes, distribuidos por distintos puntos del municipio, cuentan con una capacidad de hasta 2.000 litros y están equipados con pedal para la apertura de la tapa, además de un sistema de amortiguación y apertura manual. Parte de estos contenedores ha sido adaptada para facilitar su utilización a personas con movilidad reducida.
La incorporación de esta fracción supone un cambio relevante en la gestión diaria de los residuos domésticos. Según los datos que maneja el Consistorio, los restos orgánicos representan cerca de la mitad de los residuos generados en los hogares, por lo que su separación puede tener un impacto significativo en el volumen de basura que acaba en los vertederos.
En estos contenedores deberán depositarse restos de comida, posos de café, bolsas de infusiones, cáscaras de huevo, marisco y frutos secos, así como pequeños restos vegetales de jardinería y papel de cocina o servilletas utilizadas durante las comidas. Por el contrario, quedan fuera de esta recogida residuos como pañales, toallitas, productos higiénicos, colillas, cápsulas de café o los restos procedentes del barrido y la limpieza doméstica.
La puesta en marcha del nuevo sistema irá acompañada de una campaña informativa impulsada por la Concejalía de Transición Ecológica. Bajo el lema “Los biorresiduos ya tienen su sitio”, la iniciativa pretende resolver las dudas más frecuentes sobre la separación de residuos y fomentar el uso correcto de los nuevos contenedores.
Qué ocurre con los residuos orgánicos recogidos
Una vez depositados en los contenedores marrones, los biorresiduos serán trasladados al Complejo Medioambiental La Campiña para su tratamiento. Allí podrán convertirse en compost y otros recursos aprovechables, evitando que una gran parte de esta materia orgánica termine enterrada en vertederos.
La implantación de estos contenedores forma parte de las actuaciones municipales dirigidas a adaptar el sistema de recogida de residuos a los objetivos europeos de reciclaje y a mejorar la gestión ambiental de la ciudad. Con esta nueva infraestructura, Coslada incorpora de forma generalizada una recogida selectiva que ya es obligatoria en numerosos municipios y que busca aumentar la recuperación de materiales aprovechables.
La eficacia del sistema dependerá en buena medida de la participación vecinal y de que los residuos se depositen correctamente en cada fracción. Por ello, durante las próximas semanas la campaña informativa tendrá un papel clave para familiarizar a los vecinos con el uso de los nuevos contenedores distribuidos por la ciudad.






