El Ayuntamiento de Coslada pondrá en marcha este otoño un nuevo programa de salud comunitaria que busca abordar situaciones de malestar cotidiano a través de espacios grupales de encuentro y apoyo mutuo. La iniciativa, que se desarrollará entre octubre y noviembre, ofrecerá cinco grupos dirigidos a distintos perfiles de población, entre ellos personas cuidadoras, familias y vecinos que experimentan soledad no deseada.
Bajo el lema “Cuidarnos es construir comunidad”, el proyecto pretende crear entornos donde los participantes puedan compartir experiencias, reflexionar sobre problemas comunes y encontrar herramientas para afrontar situaciones que afectan a su bienestar emocional y social. La propuesta parte de una idea sencilla: muchos de los malestares que se viven de forma individual tienen también una dimensión colectiva relacionada con el entorno, las relaciones personales o las condiciones de vida.
La iniciativa ha sido diseñada junto al Centro de Desarrollo de Salud Comunitaria Marie Langer y estará coordinada por profesionales especializados en intervención comunitaria. Además, en su organización han participado diferentes áreas municipales, entre ellas Igualdad, Participación Ciudadana, Servicios Sociales, Educación y Juventud.
Cinco grupos para afrontar problemas cotidianos desde la experiencia compartida
El programa se estructura en torno a cinco espacios grupales específicos: una Escuela de Madres y Padres, un Grupo de Mujeres, un Grupo de Hombres, un Grupo de Personas Cuidadoras y un Grupo de Soledad No Deseada. Todos ellos estarán orientados a generar redes de apoyo y a ofrecer recursos para afrontar situaciones relacionadas con la sobrecarga emocional, el aislamiento o las dificultades en las relaciones cotidianas.
Según explicó el concejal de Salud, Consumo y Bienestar Animal, Rubén Aguilar, el proyecto nace de la necesidad de ofrecer espacios donde los vecinos puedan encontrarse, compartir experiencias y comprender mejor situaciones que a menudo se perciben como problemas exclusivamente personales.
La propuesta apuesta por el formato grupal como herramienta de trabajo, partiendo de la premisa de que muchas situaciones de malestar están vinculadas a factores sociales, culturales y relacionales que afectan a la vida diaria de las personas.
Cada uno de los grupos contará con ocho sesiones semanales de dos horas de duración. Las actividades comenzarán en octubre y se prolongarán durante los meses de octubre y noviembre.
Las personas interesadas ya pueden consultar la información sobre fechas, lugares de celebración e inscripciones a través de la página web del programa, donde se habilitará el formulario de participación para las distintas actividades.






