Hay espectáculos que no buscan impresionar a base de ruido, sino de sorpresa. Nada es lo que parece juega justo en ese terreno, el de la duda, el asombro y esa sensación incómoda y divertida de no saber qué acaba de pasar delante de tus ojos.
El ilusionismo de Dakris no va por el camino clásico del truco evidente. Su propuesta mezcla magia, ritmo escénico y una narrativa pensada para mantener al público atento de principio a fin. Aquí no se trata solo de mirar, sino de cuestionar lo que se ve.
El resultado es un espectáculo ágil, pensado para público amplio, que conecta tanto con quienes disfrutan de la magia por primera vez como con quienes creen haberlo visto todo.
Dakris, el Mago Invisible, vuelve a sorprender
Nada es lo que parece llega de la mano de Dakris, conocido como el Mago Invisible, uno de los ilusionistas más reconocidos del panorama actual. Su estilo se apoya en la precisión técnica, pero también en una puesta en escena cercana, directa y sin artificios innecesarios.
Dakris ha construido su trayectoria alejándose del personaje distante. Interactúa con el público, genera complicidad y utiliza el humor justo para que la sorpresa funcione mejor. La magia aparece cuando menos se espera.
Un espectáculo pensado para todos los públicos
La propuesta está diseñada para público familiar. No requiere conocimientos previos ni busca complicar al espectador. Funciona porque apela a la curiosidad y al asombro, dos elementos que no entienden de edad.
La duración y el ritmo están pensados para mantener la atención sin caer en la repetición. Cada número se encadena con el siguiente, construyendo una experiencia continua.
Ilusionismo moderno con ritmo teatral
En Nada es lo que parece, la magia no se presenta como una sucesión de trucos aislados. El espectáculo tiene una estructura clara, con momentos de sorpresa, pausas para respirar y giros inesperados que cambian la percepción de lo que ocurre sobre el escenario.
El eje del espectáculo gira en torno a una idea sencilla: no todo es lo que parece. Dakris juega con la percepción, la atención y las expectativas del público. Lo hace sin grandes discursos, dejando que sea la propia experiencia la que hable.
El resultado es una función que invita a mirar con atención, pero también a aceptar que, a veces, la lógica no basta para explicar lo que ocurre.
Doble función en el Teatro Municipal de Coslada
Nada es lo que parece se representará el sábado 4 de enero en el Teatro Municipal de Coslada, con dos funciones, a las 17:00 horas y a las 20:00 horas.
El espectáculo forma parte de la programación cultural de Navidad del Ayuntamiento de Coslada. Dos pases en la misma jornada permiten facilitar el acceso a más público y adaptarse a distintos horarios familiares.
El Teatro Municipal vuelve así a acoger una propuesta pensada para compartir, donde la experiencia colectiva es parte esencial del espectáculo.
Una propuesta para dejarse sorprender
Dakris no explica cómo hace lo que hace. Tampoco intenta convencer de nada. Simplemente invita a mirar, a dudar y a disfrutar del momento. En tiempos de pantallas y respuestas rápidas, ese gesto tiene algo de necesario.
Nada es lo que parece no promete cambiar la forma de ver el mundo. Pero sí ofrece algo más sencillo y honesto: una tarde de asombro, risas y preguntas sin respuesta.
Y eso, en el fondo, también es magia.




