La Plaza Mayor de Coslada fue el martes por la tarde un punto de encuentro poco habitual: cientos de personas mayores bailando sevillanas al aire libre, con un coro rociero en directo y un DJ que alargó la fiesta hasta el final. Era la Feria de Abril, el acto de cierre de la Semana de Mayores 2026, y lo que ocurrió allí resume bien cómo ha evolucionado este tipo de programaciones municipales en los últimos años.
Un evento que arrancó con retrasos y terminó con lleno
El evento tuvo que aplazarse varios días por una previsión meteorológica desfavorable. Cuando por fin pudo celebrarse, la respuesta fue contundente: cerca de 500 participantes se reunieron en la plaza bajo el lema Colorea tu mirada, que articuló toda la programación de la semana.
El programa arrancó con el concierto inaugural de la coral Raíces Musicales y encadenó, durante varios días, propuestas tan distintas como una paella popular, una actuación flamenca, la Marcha de Mayores con Fiesta Holi, el espectáculo musical Mujeres Heritage, una muestra de artes escénicas y una masterclass de baile en línea, zumba y bachata. La variedad no fue casual: la Concejalía de Servicios Sociales y Mayores diseñó una agenda que abarcara perfiles e intereses distintos dentro de un mismo colectivo que, en cualquier municipio del área metropolitana de Madrid, representa ya una parte significativa del padrón.
Lo que hay detrás del baile
La imagen de una plaza llena de gente mayor bailando puede parecer, a primera vista, un acto de ocio convencional. Pero hay algo más en la forma en que estos programas están estructurados. El envejecimiento activo, concepto que la Organización Mundial de la Salud lleva promoviendo desde los años noventa, parte de una premisa sencilla: el aislamiento social envejece tanto como la falta de ejercicio físico. Las actividades comunitarias, cuando están bien diseñadas, funcionan como herramienta de salud pública.
La Semana de Mayores de Coslada 2026 apostó por ese enfoque. No solo ofreció actividad física, sino también cultura, convivencia intergeneracional y espacios de participación colectiva. El resultado, según la valoración municipal, fue una participación elevada en prácticamente todas las propuestas de la programación.
La voz de la concejalía
Charo Arroyo, concejala de Servicios Sociales y Mayores del Ayuntamiento de Coslada, agradeció públicamente «la implicación y la energía de todas las personas mayores que han participado durante esta semana, llenando cada actividad de vida, alegría y convivencia». Arroyo también señaló el trabajo de los profesionales municipales, las entidades colaboradoras y las asociaciones locales que hicieron posible una programación de estas dimensiones.
El compromiso expresado por la edil apunta a que la Semana de Mayores seguirá siendo una cita fija en el calendario municipal. Coslada, con una población que supera los 90.000 habitantes y un tejido asociativo activo, lleva años consolidando este tipo de iniciativas como parte de su agenda de servicios sociales.
Un cierre que deja lista la siguiente edición
Cerrar una semana de programación intensa con un acto masivo en la plaza pública tiene un componente simbólico claro: devuelve el espacio urbano a quienes muchas veces lo transitan sin ocuparlo. La Feria de Abril, con sus sevillanas, su coro rociero y su sesión de baile, hizo exactamente eso. Y con casi 500 personas presentes, el argumento a favor de repetirlo el año que viene se sostiene solo.





