La presencia de maquinaria pesada en el entorno de la Laguna Grande de Ambroz ha dado un nuevo paso en el conflicto generado por la prórroga de la explotación minera en este enclave natural situado entre Vicálvaro y el límite con Coslada. La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha presentado sendas denuncias ante la Fiscalía de Medio Ambiente y el SEPRONA de la Guardia Civil al considerar que los trabajos pueden estar provocando daños sobre especies protegidas en plena época de reproducción.
La organización vecinal solicita la adopción de medidas cautelares para paralizar de forma inmediata los movimientos de tierra que, según denuncia, se desarrollan desde hace aproximadamente un mes mediante excavadoras y otra maquinaria pesada en el perímetro de la laguna. La FRAVM sostiene que estas actuaciones podrían constituir delitos contra los recursos naturales, el medio ambiente y la fauna silvestre.
El colectivo argumenta que las obras afectan directamente a la nidificación, reproducción y cría de numerosas aves que utilizan este espacio. Entre ellas cita especies que anidan en el suelo, arbustos o taludes, como la collalba gris, el escribano triguero, la cogujada común o la curruca cabecinegra. También alerta del posible impacto sobre la colonia de avión zapador, una especie catalogada como amenazada en la Comunidad de Madrid, así como sobre aves acuáticas como el somormujo lavanco, el zampullín común, la focha común, la gallineta y el ánade azulón.
Según la denuncia, la apertura de caminos, el desbroce y los movimientos de tierras pueden provocar la destrucción de nidos, huevos y pollos, además del abandono de las colonias reproductoras por el ruido y las vibraciones de la maquinaria. La FRAVM sostiene que, si los trabajos continúan, los daños podrían producirse antes de que concluyan las investigaciones solicitadas a las autoridades competentes.
El conflicto por la explotación minera continúa
Las denuncias se producen semanas después de que la Comunidad de Madrid autorizara una prórroga de treinta años para la concesión minera de sepiolita de la empresa Tolsa en el entorno de las Lagunas de Ambroz. La federación vecinal insiste en que la denuncia penal no se dirige contra esa autorización administrativa, sino contra la ejecución material de unos trabajos que, a su juicio, no respetan la protección de la fauna durante la época de cría.
De forma paralela, la FRAVM ha presentado un recurso de alzada para solicitar la suspensión de la autorización concedida por el Gobierno regional. En ese escrito sostiene que la continuidad de la explotación minera puede comprometer la conservación de este espacio renaturalizado, considerado uno de los enclaves de mayor biodiversidad del este de Madrid.
El caso mantiene especial interés para Coslada por la proximidad de las Lagunas de Ambroz al municipio y por el uso recreativo y ambiental que numerosos vecinos hacen de este entorno natural, compartido con el distrito madrileño de Vicálvaro.
Mientras avanzan las denuncias presentadas ante la Fiscalía y el SEPRONA, la federación vecinal reclama la suspensión inmediata de los trabajos hasta que se determine si las actuaciones cumplen las medidas de protección ambiental previstas y si existe riesgo para las especies que actualmente se encuentran en periodo de reproducción.





