El mercado de la vivienda sigue encareciéndose en el área metropolitana de Madrid, pero hay un cambio que empieza a marcar diferencias entre quienes buscan casa. Comprar una vivienda resulta hoy, en muchos municipios, más barato al mes que alquilarla. En Coslada, esa diferencia alcanza ya el 32 %, una de las mayores de toda la región, según el III Informe de la Vivienda en Madrid elaborado por Century 21 España junto a Observatorio Inmobiliario y Accumin.
El estudio analiza la situación de quienes acceden por primera vez a una vivienda y concluye que el alquiler ha perdido buena parte de la ventaja competitiva que mantenía hace apenas tres años. Aunque adquirir una vivienda sigue requiriendo un importante esfuerzo económico, la evolución de las rentas ha sido mucho más intensa que la de las cuotas hipotecarias.
Coslada, entre los municipios donde más se ha encarecido el alquiler
El informe sitúa a Coslada como uno de los mercados donde el alquiler más ha aumentado desde 2022. En estos tres años, las rentas han subido un 48 %, la tercera mayor subida de todos los municipios analizados.
En cambio, el incremento de los precios de compraventa ha sido mucho más contenido. De hecho, el estudio destaca que Coslada fue el segundo municipio donde menos crecieron los precios de venta durante ese periodo.
Como consecuencia, la cuota mensual necesaria para comprar una vivienda se sitúa actualmente un 32 % por debajo del coste del alquiler. Solo Fuenlabrada presenta una diferencia más amplia entre ambas modalidades.
Esta evolución supone un cambio importante respecto a 2022, cuando las diferencias entre comprar y alquilar eran mucho menores.
Madrid capital sigue siendo el mercado más tensionado
El informe identifica a Madrid capital como el único municipio del área metropolitana donde tanto la compra como el alquiler superan el umbral recomendado de esfuerzo económico para los hogares.
Comprar una vivienda de 90 metros cuadrados obliga a destinar el 34 % de la renta media familiar, mientras que alquilarla eleva ese porcentaje hasta el 40 %.
En el resto de municipios analizados la situación resulta algo menos exigente, aunque el deterioro del mercado del alquiler también es evidente. Ocho localidades ya presentan tasas de esfuerzo superiores al 30 % para acceder a una vivienda en alquiler.
El alquiler sube mucho más rápido que la compra
Uno de los principales mensajes del estudio es que el problema actual no reside únicamente en el precio de venta de las viviendas.
Desde 2022, los alquileres han aumentado entre un 30 % y un 50 % en la mayoría de municipios del área metropolitana, lo que supone incrementos mensuales de entre 300 y 400 euros. Mientras tanto, el coste de compra también ha crecido, pero con un impacto más moderado sobre las cuotas hipotecarias gracias a la evolución de los ingresos familiares y del crédito.
Ese cambio explica que, salvo en Pozuelo de Alarcón, comprar resulte actualmente más económico que alquilar en todos los municipios analizados.
Grandes diferencias entre municipios
Las diferencias son especialmente visibles en el sur metropolitano. Fuenlabrada continúa siendo el municipio más asequible para comprar una vivienda de 90 metros cuadrados y presenta la mayor ventaja frente al alquiler, con una diferencia del 35 %.
También destacan Leganés y Móstoles, donde comprar cuesta alrededor de un 31 % menos al mes que alquilar. En Torrejón de Ardoz la diferencia alcanza el 28 %, mientras que en Getafe y Alcorcón se sitúa en el 25 %.
En el extremo opuesto aparece Pozuelo de Alarcón. A pesar de registrar algunos de los precios más elevados de la región, sus altos niveles de renta permiten que el esfuerzo económico siga siendo el más bajo del área analizada. Es además el único municipio donde comprar continúa siendo ligeramente más caro que alquilar.
Más ingresos, pero menos capacidad de ahorro
El informe también pone el foco en un problema que va más allá de la evolución de los precios. Aunque los hogares españoles incrementaron sus ingresos durante los últimos años, el aumento del coste de vida y del gasto familiar ha reducido su capacidad real de ahorro.
A ello se suma una oferta de vivienda insuficiente para responder a la demanda existente, lo que mantiene la presión sobre los precios tanto de compra como, especialmente, del alquiler.
Para Century 21, mejorar el acceso a la vivienda pasa por incrementar la oferta residencial y desarrollar una planificación metropolitana que tenga en cuenta tanto la localización de las nuevas viviendas como la capacidad económica real de las familias.





